Aventis
En todo tiempo no se ha hecho otra cosa
que recoger lo que dejaron las generaciones pasadas y, sumando los
conocimientos adquiridos a los que aportamos con nuestra experiencia personal
enriquecemos nuestro caudal filosófico. Sólo así avanza el mundo, solo así se
comprende la perfectibilidad de la vida
Y esto, es la cultura, un aprovechamiento
continuo de los estudios e ideas que otros hombres dejaron. De allí, una
cultura revolucionaria que se quería aprovechar para darle un máximo provecho
de esas enseñanzas al pueblo. Pero, el tiempo ha dado otras realidades y
disposiciones naturales. Los preceptos revolucionarios alimentaron otros pechos
que se convirtieron en delincuentes para encadenar al hombre en un presente
lleno de calamidades y miseria.
Siempre he creído que la cultura es enciclopédica
y universalista, sin que tenga que estar bastardeada por el criterio dogmático y
estrecho de los hombres, accidentes en el tiempo.
¿Un arte proletario? Nunca ha existido,
representa un cuadro y aspecto de la ideología burguesa, copiando fatigosamente
lo que a una mentalidad actual no puede interesar, claro, hay que hacer un arte
q ue responda totalmente al modo
subjetivo de la cultura que intentamos crear y que solo podemos manifestar con
rasguños con lo producido en el contexto del pueblo. Lo demás es copia y decoración
para los nuevos ricos representados en el ala militar y la capa delictiva
socialista.
El arte, nunca ha respondido a modos
políticos, sino a necesidades espirituales. España, Alemania y Francia fracasaron cuando han querido hacer de la
literatura, un trabajo de jornalero para manipular a las masas, allí esta el
caso nuestro en la visión de nuestro cantautor Alí Primera, quien creó un
cuerpo netamente socialista el solo y cayó un tiempo con estrépito al ser
utilizada su música de masas populares a otros fines.
Sencillamente es una contemplación de lo
grotesco en una realidad. El hombre se ha enamorado de nuevas formas de vida y
se ha construido un mundo individualista y minoritario. Es que ha creado sus
propias supersticiones ante las incertidumbres de un materialismo histórico que
jamás ha existido. Estamos reproduciendo hechos del pasado, cuerpos típicos de
un debate que, implícitamente, nada tiene que decir. Los invasores del precepto
socialista lo han llevado más allá de la estética marxista.
Todavía el encarcelamiento y muerte de
García Lorca permanece en el silencio.
Solo denuncias de la prensa de izquierdas, sin argumentaciones sólidas,
es que, precisamente son los roles sociales de una sociedad atrincherada en una
utopía que se desprende de las generalidades de quienes ejercen el poder. Es
una evolución de La Alemania Nazi y la España franquista que crearon un clima
de desasosiego desde el año 1934, porque la historia evoluciona, no es estancada
y muchas veces carece de un criterio paternalista. Simplemente son campañas
perniciosas ya manipuladas que solo buscan apretar más al proletariado, el
mejor ejemplo, el valor del bolívar soberano ante el dólar. En la actualidad,
los socialistas no son verdaderos, es un circuito profesional que esclaviza al
pueblo y se distancia claramente de los postulados de Carlos Marx y otros
filósofos contemporáneos.
El proletariado o clase trabajadora venezolana
no tiene un bastón de mando, se encuentra atrofiada porque no hay un líder que
reoriente el país. Solo hay un fascismo abierto, Los generales gobernadores
para completar les abrieron las puertas a las guerrillas, sea cual fuere su
representación, es el adormecimiento de la patria y la locura nos envuelve
cualquiera sea su dimensión.
El contenido de la vida cuesta y más su
emplazamiento hacia nuevas realidades. Ya la cortina quedo descorrida, El repique
oriental se siente en nuestras tierras, cuando somos expresamente
occidentales., más allá se encuentran los mapas de la migración, ya esos sueños
no existen, Bolívar perdió el tiempo en Perú y Ecuador países xenofóbicos hacia
Venezuela y ahora de tanto humillarnos nos piden oxígeno, sinvergüenzas.
Ya entre los venezolanos se quiere ver
una imagen soviética o china, en las colas es común oír hablar del presidente,
ni los viejitos dan un sí. Es el momento de reflexionar y orientar al pueblo,
Necesitamos una nueva bandera de protección, yo me quedaría con la rusa y
norteamericana. Ellos, ambos Estados, representan al verdadero campesino con su
hoz en el campo. Esta revolución es simbólica, no de hechos y acción
comunitaria, Estamos en un estancamiento ante la critica y el silencio es un
sentimiento colectivo de frustración ante una caída de la moneda de una manera
vertiginosa, Es el momento de construir viejos episodios de la patria, Es el
momento de anhelar una burguesía amplia y el país con ella, que sea culta y
comprensiva Por ello, asumamos conciencia ante lo imprevisto, y sigamos con optimismo
viendo el futuro.
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