Arcadia Fugaz
Los analistas del Cono Sur, vienen responsabilizando a
los gobiernos regionales del descalabro en el manejo de las protestas,
pandemias y los procesos electorales con ventajismo, donde nadie puede hacer
una exposición de motivos de carácter jurídico para declarar tales procesos
como una estafa al pueblo. Y declarar los vetos necesarios para su respectiva
anulación. Lo que conlleva a bloquear cualquier reforma estructural que pueda avecinarse.
Es deber de todo gobierno escuchar al pueblo y, el
anhelo de sus ciudadanos es percibir las ayudas del gobierno nacional para
costearse los gastos de pandemia y, en este sentido se recurre a cualquier
recurso y los fondos pensionales reflejan un monto muy bajo, originando inconformidad.
No es cuestión de cábalas, son situaciones a resolver
y tener unidad en los contenidos programáticos para conformar un lineamiento
común que lleve un conjunto de firmas recolectadas para que la Asamblea
Nacional o el Congreso de ese País asuma una decisión más allá del Nuevo
Liberalismo y, en los debates internos se haga el ruido necesario para
proclamar las leyes que beneficien a las comunidades.
Es tomar en serio los dilemas, ya debe establecerse
las afinidades ideológicas para lograr esas consultas y aprobarlas por referéndum
y, en las cámaras legislativas, eso de dividir el voto ya no debe tener
validez, tanto para la izquierda como derecha, porque se reducen las
posibilidades para que el pueblo sea satisfecho en sus prioridades.
La oposición, tanto en Chile como en Venezuela vienen
perdiendo curules al romperse el Pacto Histórico y, aquí las cábalas reflejan
discrepancias. Los partidos de oposición deben unificarse en listas únicas al
Congreso o Asamblea y, ningún candidato puede estar sancionado por corrupción,
estafa o soborno de parte del cuerpo jurídico de ese país, donde es proclamado.
las encuestas muestran que Petro, (Colombia), no
alcanzará a ganar en primera vuelta, pero es casi seguro que pasa a la segunda.
No es claro todavía quién sería su contrincante. Lo que si se sabe es que la
probabilidad de que el ganador sea Petro es mucho mayor si se enfrenta a un
candidato de la derecha y con el apoyo del gobierno. Solo un candidato de la
coalición de la Esperanza puede derrotarlo.
Recientemente,
el presidente Piñera admitió que “la ciudadanía ha enviado un claro y fuerte
mensaje al Gobierno y a todas las fuerzas políticas tradicionales”. El lo sabe
muy bien y debe ser enjuiciado por crímenes de Iesa Humanidad.
Con la elección del candidato
de izquierda, Gabriel Boric, como nuevo presidente de Chile, muchos colombianos están
tratando de descifrar su futuro en términos de lo que está sucediendo allá.
No es la
primera vez que tratan de verse en el espejo chileno. Durante mucho tiempo se admiró
las principales políticas económicas de ese país, exitosas en muchos aspectos,
e incluso se emulo algunos lineamientos en el caso de sectores como la salud y
las pensiones. Más recientemente, el estallido social que sorprendió a Chile en
2019 llegó a Colombia, dos años después con matices distintos, y hoy muchos especulan con la posibilidad de que tras el triunfo de
Boric, en Colombia vendrá el de Petro.
Se
tendría que ver cuales son las propuestas electorales y las incidencias en
primera y segunda vuelta, a la vez, como se proyecta el Partido Comunista
Colombiano, ante el honor que los embriaga en referencia al caso venezolano y
chileno. Se debe recordar que ahora los pilares de una campaña electoral tienen
un matiz económico.
-* Escrito por Emiro Vera Suárez, Profesor en Ciencias
Políticas. Orientador Escolar y Filósofo. Especialista en Semántica del
Lenguaje jurídico. Escritor. Miembro activo de la Asociación de Escritores del
Estado Carabobo. AESCA. Trabajo en los diarios Espectador, Tribuna Popular de
Puerto Cabello, y La Calle como coordinador de cultura. ex columnista del
Aragüeño
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