El Faro del Araguaney
Los países en
desarrollo se encuentran envueltos en un lenguaje discursivo y subsisten como
pueden, por carencia de fuentes de trabajo. Los programas específicos se
encuentran paralizados por los corruptos y, la conciencia no afecta a quienes
ejercen la dominación de los pueblos. El simplismo, nos derrota como sociedad,
mientras que las estrategias hacia el Tercer Mundo se vienen cumpliendo
cabalmente. Lo que hace complejo las teorías y teóricos que manejan en un
terreno descontinuo la realidad de cada territorio.
Bolivia, Perú,
Argentina, Chile y Venezuela empobrecen progresivamente desde el siglo XIX, lo
que significa la ruptura de las políticas tradicionales. Los oprimidos aparecen
cada día más como un problema social que requiere nuevas formas de intervención
en la sociedad.
Muchos se vienen
adelantando al futuro y, al curso de la historia. Porque, en América Latina no
existe la llamada economía del desarrollo, es solo una utopía de baja
expectación. En esta modernidad necesitamos explorar un mundo con una imagen
ordenada. Hay un choque de actitud generacional, muchos jóvenes de la anterior
generación y la presente, estudiaron en las universidades de Estados Unidos de
Norteamérica y, lograron romper con el círculo de pobreza que les había dado la
oligarquía y burguesía, lo vemos en los bajos niveles de productividad,
teniendo en cuenta el poco capital usado.
El mercado doméstico,
es manejado por una constelación de actores que no les interesa la calidad de
alimentos y el aspecto sanitario en cada región. Lo que indica que el mercado
de desarrollo apenas subsiste. Las consecuencias ya la estamos observando en el
animo de los pobladores. De modo que todo es la resultante de un monologo desde
las alturas del poder, el lenguaje discursivo es de bajo registro. Este
discurso, es de un segmento tradicional, usado por el pueblo y que poco trae
ideas nuevas, lo que implica salarios muy bajos. En consecuencia, los parques
industriales se encuentran paralizados, determinando un alto índice de
desempleo.
De todas maneras, las
nuevas inversiones deben venir de algún lugar, los bienes con capitales
degastados deben crear otros nuevos. Es una posición de equilibrio estático
donde, debe existir una racionalidad.
Nadie ha dado una
respuesta sobre la crisis social en el Sur., más la económica. Es un tema difícil
de abordar, porque el shock salarial nos lleva a un conjunto de alternativas
progresivas muy lejos de darle a las comunidades una estabilidad económica, los
discurso de cada presidente se diluye en una visión corriente donde jamás va a
existir un cambio económico. En términos generales, no hay ideología, propuestas
y base social, Ante estas realidades, se viene conformando un grupo de
izquierda denominada La Nueva Izquierda que articula grupos de derecha y su
misma condición interna. Es el nuevo bloque centralista de derecha neoliberal
con la izquierda que empieza a florecer con el neoliberalismo como estándar .
Se necesita cohesión
ideológica y disciplina política. Estamos marcado por el dominio de dos
partidos políticos tradicionales que cuenta con la fuerza militar para manejar
un capital político, que parece desintegrarse-
El Estado, ha perdido
legitimidad ante reformas neoliberales, caso Venezuela, que nos orienta hacia
otras dimensiones institucionales. Y, por este motivo buscan apoyo político, lo
que implica la reconstrucción de la historia nacional y del Sur., Lo que
implica el advenimiento de un nuevo proyecto político que, es un paradigma para
nosotros.
-* Escrito por Emiro Vera Suárez, Profesor en Ciencias
Políticas. Orientador Escolar y Filósofo. Especialista en Semántica del
Lenguaje jurídico. Escritor. Miembro activo de la Asociación de Escritores del
Estado Carabobo. AESCA. Trabajo en los diarios Espectador, Tribuna Popular de
Puerto Cabello, y La Calle como coordinador de cultura. ex columnista del
Aragüeño
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