El Reloj del Tiempo.
Me gusta estar en libertad y,
entender que Jean- Paul Sartre compareció en su tiempo en un transmundo que estaría-
supongo- en relación con él, en un estado de exterioridad indiferente: el mundo
tiene un ser que esta en medio del mundo. Es una relación libertad- situación,
es ella la que permite las significaciones del mundo. Para tener una imagen clara del contexto
donde vivimos y las personas que se encuentran relacionadas con nuestros
pensamientos afines.
Cuando hablo en mis columnas de
Dios, es porque estoy interesado que el género humano entienda su posición y, dibuje
en lo universalmente abstracto, ese distanciamiento develado en lo espiritual
para tener un pensamiento en construcción ascendente y no destructivo.
Solo en democracia, podemos
hablar de libertad de cultos y democracia. Cuando envío uno de mis artículos a
un departamento de páginas webs ruso, de inmediato es publicado, no tarda dos
minutos en aparecer, esto, lo llamo confianza de la sala de redacción. Cuando
en Venezuela tarda màs de lo debido, observo que la libertad de expresión es
muy limitada y hay muchos filtros para su publicación. Sartre, escribía un artículo
y tenia un equipo de escritores y, cada uno daba su opinión. El arte de
escribir es algo muy serio. En concreto, la historia es un compromiso
colectivo. Algunos aspectos de la realidad, escapa a la voluntad del escritor.
Al final, Sartre solo tenía la razón por ser e autor originario de esa verdad.
Estamos en un tiempo de la última
generación espiritual. Sumidos en una confusión de términos espirituales, lo
que indica una vaga retorica que se expresa en lo cotidiano. Es que estamos
declarados para el bien o mal, sumidos en una guerra por hacer y combatir.
Entendamos esto, “La Francia de la democracia francesa y, la libertad en
general., ambas en el siglo XIX se encontraban amenazadas por el fascismo y,
màs todavía por el hitlerianismo. Importaba, pues, estar preparados para
defender esta patria y esta libertad por medio de las armas y no solamente con
palabras”.
La misma burguesía que dominaba
Francia, es la que domina a Venezuela junto a la oligarquía, a su vez, ellos
controlan el sistema religioso de los pueblos mediante el sistema político para
controlar y esclavizar su visión de espiritualidad hacia el mañana. Ya nos
encontramos en una fase de las últimas dispenciaciones y del Pacto de Jehová
con el hombre, desde que le dio el soplo de vida o del existir.
Uno explica esto o trata de
detallarlo y, los mismos cristianos evangélicos poco lo entienden o no se dan
por aludidos. Desconocen esta realidad espiritual y material que en el contexto
histórico nos movemos. Nuestros pensamientos vienen siendo construidos por utilería.
Es la historia y no podemos
eludir esas realidades. Hay conflictos en el interior de las personas y, estas,
se expresan en lo exterior, cuando la vida esta envuelta por principios expresados
por Dios. Hay un solo compromiso, el dado por Jesús y que le fue conferido por
Jhesua para Salvación y labrar la tierra para comer del sustento diario. Pero,
se hace resaltar que hay una bendición, para Vida Eterna y una maldición para condenación,
son dos términos fuertes
Hay mucha literatura que
confunde. Existe mucha homogeneidad y ambigüedad
en el tratamiento de una situación compleja y que es aprovechada por las
organizaciones políticas para generar efectos contradictorios, se necesita
gobernabilidad democrática para avanzar en libertad, la que fue proclamada por Jesús
para formar en Salvación , hombres de
bien para el servicio social.
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