Le deseo,
con mi alma agigantada
de abrazos para usted
con premura necesito
que venga,
que sus labios carnosos
muerdan con insistencia
los míos.
Le deseo
con la avidez de un hambriento
que muere en la espera
del silencio.
Mis brazos le esperan,
mis ojos nada quieren ya ver
mi boca susurra su nombre
mi cuerpo le desea también.
La insolencia me inquieta
siniestros pensamientos
me empiezan a corroer,
quiero tenerle ,
besarte en la boca
hundirme en su regazo
penetrar a lo más profundo de su ser.
Ya no es posible vivir sin ser su mujer,
quiero que lo entienda,
que sepa que me tortura la espera
que no es posible la vida
sin usted.
Suyai
copyright Del poemario; Suyai-desamores 2009


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