Asidero
Somos una existencia en
construcción social, en América del Sur se inició un proyecto que comenzó en
Chiapas, México con Andrés Manuel López Obrador como figura de la izquierda,
tras su fracaso en el diálogo con las fuerzas democráticas de la derecha. La
Ciudad de México se encuentra conformada por una ciudad en resistencia con un
dinamismo auténticamente universal heredado de los indígenas antiguos. Es una
forma de legitimación de esa humanidad, maya, azteca e inca, donde los unos de
los otros no pueden implicar la negación de una humanidad de otros.
El orden democrático de
los mismos latinos se ha interpretado mal, y solo existe un modo de convivencia
que se adapta a estructuras ya determinadas junto a sistemas e instituciones
que vienen perdiendo su trascendentalidad.
En México, se busca de
una manera conveniente articular el pensamiento humano entre las dimensiones
teológicas y científicas, la que supone una mediación de la dimensión
filosófica. que hace esencialmente a su condición de sujeto.
El aporte de lo
científico, filosófico y teológico, busca discernir sentidos complementarios y
relaciones posibles de una relación critica, articulada por una racionalidad
instrumental como capacidad técnico- realizativa que nos lleva a un modo
práctico lo que se debe y desea y, el tiempo en que se encuentra ese poder
hacer su fuerza. Entonces, los grupos integrados que creen haya Solidaridad
entre ellos. Es solo en lo imaginativo, hay una exclusión y afirmación a la
dignidad humana, ser pobres. De esta manera, consolidar entre ellos, su
condición de sujetos.
Hay que discernir el
sistema mexicano en su totalidad, es decir, en la sociedad, justicia, especies
y territorio. No como esencia, sino como existencia, (corporeidad y contingencia),
es el criterio para la construcción de la ley y de lo universal. Es un nuevo
relato de nosotros mismos que nos habla de heterogeneidad y articulación del
presente para asegurar el futuro. Lo que implica la pluralidad globalista y legitimación
del mercado utópico capitalista en manos de oligarquías izquierdistas y
derechistas.
Estos grupos desean
imponer la guerra en escenarios locales del poder en una lógica meritocrática sin desconocer la apropiación de la riqueza
como animal político que somos.
Nos encontramos en una
sociedad desnuda. Cuyos pasos significa la exclusión, porque se reconstituye
una nueva historia hacia los pobres. Es decir, se está ante una crisis civilizatoria
y lo referente al capitalismo.
Son escenarios actuales
y previsibles que parecen comprometer a la humanidad a un cambio colonialista y
cipayo. Tenemos en consecuencia una sociedad esclavista, feudalista,
colonizadas y, aparte una oligarquía y sociedad burguesa.
De modo que la crisis
planteada por los diarios y papeleras es que existe un relieve de inutilidad
entre países que integran el Sur y que suma a Ciudad de México. Golpes de
Estados y expresiones de violencia que nos llevan archivar viejos actos de una intervención política más directa de
la región, No olvidemos nuestra nefasta
experiencia 1998- 2022.
El Perú, seguirá siendo
el peón de quienes le gobiernan y Pedro Castillo, un absurdo presidente que jamás
debió representar la izquierda. Desconoció al igual que Alberto Fujimori a Sendero
Luminoso siendo militantes de una
izquierda con máscaras, al igual que
Gustavo Petro,(M-19 ) desconoce a las FARC- EP y al mismo ELN. Lo que pone en
desquicio su gobierno.
* Escrito por Emiro Vera Suárez, Profesor en Ciencias Políticas. Orientador Escolar y Filósofo.
Especialista en Semántica del Lenguaje jurídico. Escritor. Miembro activo de la
Asociación de Escritores del Estado Carabobo. AESCA. Trabajo en los diarios
Espectador, Tribuna Popular de Puerto Cabello, y La Calle como coordinador de
cultura. ex columnista del Aragüeño
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